Mantenimiento quiropráctico - Conexión Quiropraxia
27 Ene

Cuando una persona comienza su cuidado quiropráctico, es natural que surjan dudas: ¿Cuánto tiempo tengo que venir? ¿Puedo dejar y volver solo cuando me duela algo? ¿Cuándo se termina esto?

En Conexión Quiropraxia, nos apasiona que nuestros pacientes comprendan el verdadero valor de lo que hacemos. Por eso, hoy queremos derribar un mito fundamental: la Quiropraxia NO es un tratamiento.

Por qué la Quiropraxia no es un “tratamiento”

Por definición, un tratamiento intenta aliviar signos o síntomas y finaliza cuando se logra el objetivo. La Quiropraxia es algo muy distinto. Es una profesión que utiliza el ajuste quiropráctico para restaurar la comunicación interna de tu cuerpo.

El objetivo es que tu Sistema Nervioso tome el control eficaz del organismo. Queremos que vivas la mayor cantidad de tiempo posible sin subluxaciones (interferencias nerviosas). Estar libre de subluxaciones equivale a estar conectado y tener una mejor calidad de vida.

Entonces, ¿cuándo termina? Como hábito saludable, el cuidado quiropráctico no termina, al igual que no “terminás” de alimentarte bien o de hacer ejercicio si querés mantenerte sano.

La ciencia detrás de la frecuencia: ¿Por qué al principio vengo más seguido?

La distancia entre tus ajustes no es azarosa; está basada en que permanezcas el mayor tiempo posible sin interferencias.

  • Etapa Inicial: Al principio, las vértebras subluxadas tienen poca estabilidad. Es como aprender un idioma nuevo: necesitás mucha práctica (ajustes) para que el cuerpo “recuerde” la posición correcta.
  • Etapa de Estabilidad: Con la regularidad, el quiropráctico nota que tus vértebras se mantienen en su lugar por más tiempo. Aquí es cuando podemos empezar a distanciar las visitas.

El costo oculto de abandonar el cuidado

Abandonar el cuidado puede tener muchas justificaciones, pero un solo resultado: la persona vuelve a subluxarse.

Cuando las interferencias regresan, el Sistema Nervioso pierde el control que había ganado. Esto se traduce en:

  • Disminución en la calidad de las funciones corporales.
  • Deterioro de las estructuras que estaban en recuperación.
  • Empobrecimiento general de la salud.

¿Puedo venir “de vez en cuando”?

Para que un organismo funcione en su mejor versión, necesita constancia. No podés ir a cinco clases de coro y pretender cantar en la ópera.

En nuestra práctica utilizamos el Sistema Gonstead con el Nervoscope. Este es un método científico y objetivo que nos permite determinar con precisión la estabilidad de una vértebra corregida. No adivinamos: medimos.

Respetar las etapas de cuidado es la base para un mantenimiento exitoso. Esto permite:

  • Que los discos y ligamentos respeten sus tiempos biológicos de recuperación.
  • Que el cuerpo se adapte mejor al estrés diario (físico, químico y emocional).
  • Que el sistema nervioso sane y organice mejor a todo el organismo.

Conclusión: El tiempo que vos decidas

¿Cuánto tiempo tenés que asistir al quiropráctico? El tiempo que desees tener una gran calidad de vida. Si los períodos entre ajustes están bien definidos, tu funcionamiento crecerá de forma constante. Aunque las visitas se distancien, lo ganado se sostiene. Tu quiropráctico te indicará cuáles son tus períodos de estabilidad logrados para que siempre estés funcionando al 100%.

¿Hace cuánto que no chequeás tu conexión? Agendá tu turno de mantenimiento hoy